Una Estafa Maestra

Opinión 29 de septiembre de 2023 Por: Dr. Daniel Volpi Avedutto
Qué-es-el-fraude-nigeriano

El Artículo 347 de nuestro Código Penal dice que el sujeto que con estratagemas o engaños artificiosos indujera en error a una persona, para procurarse a sí mismo o a un tercero un provecho injusto, en daño de otro, será castigado con seis meses de prisión a cuatro años de penitenciaría.
  En nuestra sociedad no cesan las estafas y van en perjuicio mayoritariamente de personas adultas mayores quienes resultan ser presa fácil para los bandidos estafadores que estudian, hacen una carrera para lograr el objetivo.

  La prensa da a conocer la variedad de estafas que se vienen dando por vía telefónica y por el internet. Pero lo que nunca sale a luz es una estafa moderna que se viene desarrollando desde hace varios años pero que es fruto de la tecnología porque es realizada a través de las redes sociales. El Messenger, el Facebook, el Watts App y otros son las herramientas utilizadas por los estafadores que pueden ser nacionales o extranjeros.
  Esa estafa moderna que la prensa nunca divulga porque seguramente las víctimas no cuentan nada consiste en un jueguito que empieza de forma placentera y termina muy mal y lleva un lapso de tiempo no superior a 1 semana.

  Consiste en que una chica bonita se contacta con un hombre adulto, se presenta como que quiere conocerlo, que lo admira, que tiene la mejor referencia de su persona. Seguidamente le manifiesta su deseo de ir a su encuentro y de mantener relaciones sexuales; pero antes le invita a un jueguito que consiste en enviar fotos de sus genitales y a la vez recibir fotos de esa naturaleza del hombre, y de esa forma ambos desarrollan esa conducta por varios días. La chiquilina y el hombre coordinan horarios para realizar tal jueguito.

  Jueguito va, jueguito viene, hasta que aparece en escena un hombre uniformado, un hombre que se hace pasar por Policía. A veces aparece un hombre bien empilchado de saco y corbata que dice ser Abogado. Ese hombre que irrumpe en escena le dice al hombre: “Soy Comisario, (o abogado, en su caso), he recibido una denuncia contra usted por pornografía; usted se metió con una menor de edad y sus padres han realizado la denuncia en la Comisaría”. Seguidamente agrega: “Usted va terminar formalizado por esa conducta, terminará preso en el COMCAR o el Penal de Libertad…” y otras barbaridades más. Al hombre víctima le entra el desespero, y… no es para menos; se le pasa por la cabeza que perderá su buena reputación, su familia, que terminará recluido, abandonado…. Y con el riesgo inminente de ser violado. Imagine señor lector lo qué pasa por esa cabeza en cuestión de segundos.

  Pero seguidamente ese uniformado le dice: “pero hay una forma de arreglar esto; si usted en un rato me deposita en mi cuenta la suma de $ 50.000 (según el bolsillo del consumidor) yo rompo esta denuncia y hacemos de cuenta que no sucedió nada”. Y en el desespero muchos hombres gastan hasta lo que no tienen, venden bienes de forma rápida o recurren a préstamos urgentes antes de que se les venga la noche.
  En nuestra ciudad conozco a muchos que fueron víctimas de esta modalidad de estafa; y fueron víctimas porque no buscaron un Abogado de confianza en esos momentos apremiantes. Quienes fueron vivos y procuraron un defensor de confianza terminaron denunciando a estas estafas, las que algunas veces dieron resultados y otras veces no.

  Los estafadores uruguayos suelen hacerse pasar por Comisarios famosos, como lo fue a vía de ejemplo uno que se hizo pasar por Víctor Trezza, hoy Jefe de Policía de Canelones; y los que se hacen pasar por abogados dan nombres de famosos catedráticos de Derecho Penal.

  Peor aún son los estafadores paraguayos que cuentan con una oficina con aparatos sofisticados y siempre aparece más de un uniformado que dice ser de INTERPOL y amenaza con promover la extradición por realizar actos obscenos de pornografía con las menores. Exhiben documentación  de la denuncia penal con los nombres de los denunciantes y denunciados en papeles de alta calidad, letras en relieve y con logos bonitos con el escudo de Paraguay y de la Interpol. Entonces esos documentos impresionan a los hombres mal informados que resultan ser la presa fácil de sacarles dinero de forma rápida. Además estos bandidos paraguayos, generalmente de la ciudad de Encarnación, no piden menos de $ 100.000; aceptan una entrega inicial igual si la víctima no cuenta con todo el dinero en ese momento y trabajan mediante giros por Western Unión.

  Este artículo de hoy se trata de una Advertencia a los hombres lectores de este prestigioso diario y un mensaje: tengan cuidado con esta estafa maestra; cuídense para no caer en la tentación. Tengan en cuenta un dicho que lo dijo Jesucristo a sus apóstoles: “el espíritu podrá ser muy fuerte, pero la carne es débil”.

Daniel Volpii

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