Sacá la arena y los residuos: la importancia de limpiar el filtro y la bomba de la piscina

En verano se recomienda realizar esta tarea más seguido para que funcionen correctamente. Te explicamos los tres pasos que tenés que seguir.

06 de febrero de 2024 Equipo de PROlimpio
869375

Limpiar la bomba y la arena del filtro adecuadamente nos asegura que tengamos un filtrado con excelentes resultados. También tendremos que mantener el canasto del skimmer y la trampa de pelos de la bomba libres de restos.

Cada piscina es un mundo y tiene un entorno diferente. Residuos que caen de los árboles, calles, plantas y cortes de pasto, entre otros eventos, inciden directamente en la frecuencia con la que debemos realizar el mantenimiento y limpieza de nuestros equipos.

Cotidianamente debemos vaciar el skimmer de residuos. Siempre hay que realizarlo después de una tormenta, de vientos fuertes o del corte de pasto cercano. No hacerlo dificulta el funcionamiento de la bomba.

Lo que solemos llamar “trampa de pelos” es la cestilla con una tapa con rosca, ubicada en la mayoría de los casos en la propia bomba o en su caño de entrada. Cumple la función fundamental de no dejar ingresar a la bomba los residuos sólidos, que son eliminados por el skimmer o la toma de aspiración. Limpiar frecuentemente esta cestilla es prioritario también para un buen funcionamiento del equipo. Si la cesta está obstruida, se dificulta el bombeo y aspiración del agua, lo que puede ocasionar daños en el propio motor de la bomba.

En cuanto al filtro de arena, debemos mantenerlo limpio y desobstruido, ya que su propia acción y la retención de las partículas filtradas van, poco a poco, tupiéndolo y evitando un buen funcionamiento del sistema.

En plena temporada, como mínimo una vez a la semana debemos realizar un lavado, buscando que quede nuevamente en condiciones de cumplir su función.

Esto se realiza en 3 simples pasos. El primero es colocar la palanca de la llave de seis posiciones en el lugar de “lavar o retrolavar” el filtro y encender la bomba durante unos dos minutos aproximadamente hasta que observemos, en la burbuja de plástico transparente, que el agua pasa cristalina y limpia. Debemos controlar este proceso y no dejar que se extienda en el tiempo, dado que se bombea una cantidad importante de agua hacia el desagüe, que se perderá.

El segundo paso consiste en colocar la palanca en la posición de “enjuague” y accionar la bomba otros dos minutos. Este proceso invierte el giro del agua y permitirá recolocar la arena y quitar algún residuo restante, que no haya sido bombeado fuera del circuito. Nuevamente cuando notamos en la burbuja monitora que el agua está limpia, el proceso está realizado.

Finalmente, ubicaremos la palanca en la posición de “filtrado” y podremos retomar dicha función con un equipo en perfectas condiciones. 

De esta manera estaremos siempre filtrando con la mayor capacidad de nuestro equipo y obteniendo los mejores resultados.

Una columna del equipo de PROlimpio.  

Lo más visto

Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email