“Comunidad La Plaza”: un proyecto territorial que crece en Artigas y Bella Unión con fuerte participación vecinal

Actualidad24/04/2026Redacción Carla de Souza - Nota: Rodrigo NúñezRedacción Carla de Souza - Nota: Rodrigo Núñez

Impulsada por una cooperativa social, la iniciativa liderada por el equipo Comunidad de Artigas despliega actividades recreativas, talleres e información en distintos barrios, en articulación con el Estado y con un marcado enfoque en el trabajo directo con la gente.

Una propuesta que nace en el territorio y se expande

A tres meses de su puesta en marcha, el proyecto “Comunidad La Plaza” comienza a consolidarse como una herramienta de intervención social en barrios de Artigas y Bella Unión. La iniciativa es llevada adelante por una cooperativa social representada por Mariela Viana, quien destacó el crecimiento sostenido de la propuesta y el impacto positivo en las comunidades.
El proyecto tiene presencia en Cerro Ejido, Cerro San Eugenio, Cerro Mirador y el barrio Las Piedras de Bella Unión, donde se desarrollan actividades abiertas que buscan fortalecer el tejido social y acercar servicios a los vecinos.

“Estamos muy contentos”, expresó Viana, al tiempo que subrayó que el trabajo se enfoca en el contacto directo con la población, atendiendo demandas concretas y promoviendo espacios de participación.

Información, recreación y acompañamiento social

Uno de los ejes centrales de “Comunidad La Plaza” es la difusión de información y el acompañamiento en trámites y consultas vinculadas a políticas sociales. En este sentido, el proyecto trabaja en coordinación con el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), lo que permite canalizar inquietudes y acercar programas estatales a quienes más lo necesitan.

“Estamos toda la semana brindando información en general de los pedidos que la gente necesita”, explicó Viana. Esta cercanía con el territorio, según indicó, permite detectar problemáticas que muchas veces no llegan por otras vías institucionales.
A su vez, la propuesta incluye actividades recreativas destinadas a niños, jóvenes y adultos, abarcando distintas franjas etarias. Juegos, dinámicas grupales y espacios de encuentro forman parte de una agenda que busca no solo informar, sino también generar vínculos comunitarios.

Organización barrial y convocatoria abierta

El proyecto se apoya en una estrategia de comunicación comunitaria para convocar a los vecinos. A través de folletos, afiches y referentes barriales, se informa semanalmente sobre los lugares y horarios de las actividades.

“Formamos grupos con referentes de cada barrio y avisamos con anticipación dónde vamos a estar”, señaló Viana. Las plazas cumplen un rol central como punto de encuentro, en línea con el espíritu del proyecto, aunque también se utilizan espacios alternativos cuando las condiciones climáticas lo requieren.
En Cerro Ejido, por ejemplo, las actividades pueden trasladarse al salón comunal del comedor barrial, garantizando la continuidad de la propuesta.

Presencia sostenida y flexibilidad en el territorio

“Comunidad La Plaza” mantiene una presencia activa de lunes a sábado, con horarios que se adaptan a la dinámica de cada barrio. Los lunes las actividades se desarrollan en la mañana, de 8 a 11 horas, mientras que el resto de la semana se priorizan franjas vespertinas y nocturnas, generalmente entre las 18:30 y las 21:30.
Esta flexibilidad permite ampliar la participación, considerando las rutinas laborales y familiares de los vecinos. Además, el equipo ajusta las actividades según las condiciones climáticas y las demandas específicas de cada comunidad.

Alta participación y respuesta  positiva de la comunidad

Uno de los aspectos más destacados del proyecto es la creciente concurrencia. Según Viana, la respuesta de la población ha sido “excelente”, con una participación que aumenta semana a semana.

“Cada vez se une más gente”, afirmó, señalando que los vecinos no solo asisten a las actividades, sino que también plantean inquietudes, necesidades y propuestas.
Este intercambio directo fortalece el enfoque del proyecto, que busca ser una herramienta de escucha activa y construcción colectiva.

“Estamos más en contacto con el pueblo, con la gente, con el territorio”, remarcó.

Talleres y actividades según las necesidades locales

Además de la información y la recreación, el proyecto incorpora talleres temáticos que surgen a partir de las demandas de la propia comunidad. Entre ellos se incluyen instancias sobre salud sexual y reproductiva, así como otros temas de interés social.
“Le preguntamos a la gente qué quiere, qué necesita, si hay algún taller en especial”, explicó Viana. Estos espacios se desarrollan en conjunto con programas del MIDES, buscando dar respuestas concretas a problemáticas detectadas en el territorio.

Agenda en marcha y proyección a nuevos espacios

La iniciativa mantiene una agenda activa que combina intervenciones en distintos barrios. En la jornada de hoy, por ejemplo, el equipo se trasladará al Cerro Mirador en horario vespertino, mientras que durante el fin de semana las actividades estarán centradas en Bella Unión, específicamente en el barrio Las Piedras.
Este despliegue territorial refleja la intención de ampliar el alcance del proyecto y consolidar su presencia en distintas zonas del departamento.

Un modelo de cercanía y participación comunitaria

“Comunidad La Plaza” se perfila como una experiencia de trabajo territorial basada en la cercanía, la escucha y la participación. A través de una combinación de actividades recreativas, información y articulación institucional, el proyecto busca fortalecer el vínculo entre el Estado y la comunidad.
Para sus impulsores, el desafío es sostener el crecimiento y continuar generando espacios donde los vecinos no solo reciban información, sino que también sean protagonistas en la construcción de soluciones para sus propios barrios.

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