Madre denuncia agresión con una piedra dentro de la Escuela N.º 70 y reclama mayores controles

Actualidad24/07/2026Redacción Carla de Souza - Nota: Rodrigo NúñezRedacción Carla de Souza - Nota: Rodrigo Núñez

Una mujer aseguró haber sido golpeada en la cabeza por una piedra lanzada por alumnos mientras esperaba la salida de su hija del comedor escolar. Tras varias consultas médicas, desmayos y una tomografía, presentó denuncia policial y también el caso ante Inspección. Reclama mayor vigilancia en el patio durante el horario del comedor.

La agresión ocurrió dentro del predio escolar

Oriana Ribero, madre de dos niños que concurren a la Escuela N.º 70, denunció haber sido agredida con una piedra el pasado 15 de julio, alrededor de las 12:50 horas, cuando aguardaba la salida de su hija del comedor del centro educativo.
Según relató, el hecho ocurrió dentro del patio de la escuela, mientras varios alumnos permanecían en la zona de juegos. Explicó que, tras recibir el impacto en la cabeza, se dirigió inmediatamente al comedor para informar lo sucedido a los docentes presentes.

“Les dije que estaban tirando piedras y que me habían agredido con una piedra. Me respondieron que no podían hacer nada porque los niños tenían que estar con sus padres”, manifestó.
Ribero señaló que logró identificar a algunos de los menores involucrados, indicando que serían alumnos de tercer y quinto año, aunque aseguró que no pudo reconocer a todos debido al estado en que quedó tras el golpe.

Los síntomas se agravaron horas después

La mujer explicó que, luego del episodio, regresó a su domicilio con fuertes mareos y vómitos. Su madre le administró un analgésico para aliviar el dolor de cabeza, pero poco tiempo después comenzó a sentirse peor.

“Empecé a gritar del dolor de cabeza. Mi mamá pidió ayuda y la Policía me trasladó porque no teníamos dinero para un taxi”, recordó.
Relató que durante el traslado incluso llegó a desmayarse dentro del móvil policial, situación que motivó su ingreso al Hospital de Artigas.

Varias consultas médicas antes de realizarle una tomografía

En la primera asistencia médica recibió medicación intravenosa y posteriormente fue enviada a su domicilio con tratamiento analgésico.
Según contó, en esa oportunidad los profesionales constataron que no presentaba heridas visibles, sino una lesión producto del golpe, aunque no le realizaron estudios de imagen.
Al persistir los vómitos, mareos y episodios de desmayo, volvió a concurrir al hospital durante el fin de semana, donde permaneció bajo observación y recibió medicación durante tres días.
Finalmente, tras una nueva consulta médica, el profesional tratante solicitó una tomografía de cráneo. Sin embargo, luego de realizarse el estudio, Ribero sufrió otro desmayo y debió ser asistida nuevamente en el área de urgencias.
Indicó que el médico le informó que debía regresar para una nueva evaluación e incluso ser ingresada si los síntomas continuaban.

Reclamo por la falta de controles

Además de la situación médica, Ribero cuestionó la falta de supervisión en el patio durante el horario del comedor.
Sostuvo que, al momento de la agresión, no había docentes controlando a los niños que permanecían jugando en el exterior.
“Los niños estaban en la placita y yo estaba a unos dos metros. Había otra mamá conmigo que vio todo. Tengo testigos de lo que pasó”, afirmó.
A su entender, una mayor presencia de adultos podría haber evitado el incidente.

“No quiero que expulsen a los niños”

La madre aclaró que su intención no es solicitar sanciones extremas contra los menores involucrados.
“No quiero que corran a los niños de la escuela. Solo quiero que piensen un poco. Hoy me pasó a mí, mañana le puede pasar a otra madre o incluso a un niño”, expresó.
Manifestó además su preocupación por la seguridad de sus propios hijos y dijo sentir temor cada vez que debe dejarlos en el centro educativo.

Madre agredida en la escula 70

Reunión con la dirección y denuncias presentadas 

Ribero señaló que al día siguiente mantuvo una reunión con la Directora de la escuela, quien —según su versión— le manifestó que no podía expulsar a los alumnos involucrados ni obligar a sus padres a tomar determinadas medidas por tratarse de menores que concurren al comedor escolar.
La mujer confirmó que presentó la correspondiente denuncia policial y también expuso el caso ante Inspección de Primaria, con el objetivo de que se analice la situación y se implementen medidas de prevención.
Asimismo, indicó que desde el golpe ha experimentado episodios de pérdida de memoria y dificultades para recordar algunos hechos recientes, situación que continúa siendo evaluada por su médico tratante.

Investigación en curso

El caso quedó en conocimiento de la Policía y de las autoridades educativas. Mientras continúa la evolución médica de la denunciante, el planteo también pone sobre la mesa el debate sobre la supervisión de los espacios recreativos dentro de los centros educativos y las medidas de prevención necesarias para evitar hechos similares.

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