---
canonical_url: "https://diariolanoticia.com.uy/contenido/9482/menopausia-una-oportunidad-para-cuidar-la-salud"
title: "Menopausia: una oportunidad para cuidar la salud"
article_type: "Article"
main_image: "https://diariolanoticia.com.uy/static/_7/custom/imagen-default.jpg?t=2026-10-15+03%3A00%3A09.022754"
date_published: "2026-10-15T11:35:00-03:00"
date_modified: "2026-10-15T11:36:26-03:00"
author_name: "Dr. Víctor Recchi."
category_name: "Salud"
category_url: "https://diariolanoticia.com.uy/categoria/7/salud"
category_description: "Noticias de interés para toda la comunidad."
---

# Menopausia: una oportunidad para cuidar la salud

Dr. Víctor Recchi.

El 20º Congreso Mundial de Menopausia, celebrado en Río de Janeiro entre el 30 de septiembre y el 3 de octubre de 2026, reunió a especialistas de todo el mundo para abordar una etapa que suele transitarse entre prejuicios e información contradictoria.  
Sus ejes abarcaron la salud cardiovascular, el metabolismo, los huesos, el sueño, la sexualidad y el bienestar emocional, la salud genital y urinaria etc. Esa amplitud invita a comprender la menopausia como parte de la salud integral de la mujer.

La menopausia es una etapa natural, definida por doce meses consecutivos sin menstruación, cuando no existe otra causa. Sin embargo, los cambios pueden comenzar años antes, durante la perimenopausia, en general desde los 40 años.  
Pueden aparecer irregularidades menstruales, sofocos, sudoración nocturna y dificultades para dormir. Algunas mujeres presentan síntomas leves; otras ven afectadas su vida cotidiana, sus relaciones y su desempeño laboral. Reconocer esta diversidad permite ofrecer una atención adecuada.  
Dado que la esperanza de vida de las personas aumentó desde ya hace unos cuantos años gracias a los cuidados y los adelantos de la medicina, las mujeres que antes morían a los 60 años, hoy viven hasta los 85 o 90. Por lo tanto viven un tercio de sus vidas en menopausia. Esto hace que se hicieran esfuerzos para dar calidad de vida a esos años de la postmenopausia.  
Que sea un proceso natural no significa que haya que soportar sus molestias sin ayuda. Tampoco corresponde atribuir cualquier problema de salud a las hormonas. El cansancio, las alteraciones del ánimo o las dificultades de concentración (niebla mental) pueden tener distintas causas y requieren una evaluación cuidadosa. Evaluar el contexto de cada mujer permite evitar tanto la minimización de los síntomas como los tratamientos innecesarios.  
La terapia hormonal ocupa un lugar importante en el manejo de los síntomas. Es eficaz para aliviar los sofocos y puede contribuir a prevenir la pérdida ósea. Pero su indicación debe individualizarse según la edad, el tiempo transcurrido desde la menopausia, los antecedentes y los riesgos personales. Importan también la dosis, la vía y los controles. No existe una receta universal ni corresponde presentar las hormonas como una promesa de rejuvenecimiento. Cuando no son apropiadas o la mujer no desea utilizarlas, existen alternativas no hormonales.

La salud cardiovascular merece especial atención y la consulta es una gran ventana de oportunidad para prevenir y tratar las enfermedades cardiovasculares que muy frecuentemente pasan desapercibidas y sin control por parte de usuarias y profesionales, siendo que la mortalidad en las mujeres obedece en primer lugar a estas causas. Durante esta etapa conviene revisar la presión arterial, el colesterol, la glucemia, el tabaquismo y la actividad física. Los antecedentes de diabetes gestacional, hipertensión durante el embarazo o menopausia temprana aportan información relevante para evaluar el riesgo. La prevención exige una mirada integral: tratar los sofocos no sustituye el control de estos factores ni los hábitos saludables.

Los huesos y los músculos también requieren cuidado. La disminución de estrógenos favorece la pérdida de masa ósea, mientras que el envejecimiento y el sedentarismo pueden reducir la fuerza muscular. Caminar es beneficioso, pero conviene incorporar ejercicios de fuerza y equilibrio adaptados a cada persona. La alimentación, el aporte adecuado de proteínas y calcio, y la evaluación del riesgo de osteoporosis forman parte de una estrategia para conservar la autonomía.

La salud sexual y urinaria sigue siendo un tema silenciado. La sequedad vaginal, el dolor durante las relaciones y algunas molestias urinarias pueden asociarse con los cambios hormonales. Existen opciones de tratamiento, pero primero es necesario consultar y descartar otras causas. La sexualidad, además, depende del bienestar emocional, los vínculos, los medicamentos y la salud general; no puede explicarse únicamente por una cifra hormonal.  
El descanso y la salud mental completan esta mirada. Los síntomas nocturnos pueden fragmentar el sueño, pero también deben considerarse otros trastornos. El apoyo familiar ayuda a afrontar esta etapa. En el trabajo, comprender los síntomas y facilitar condiciones adecuadas puede mejorar la calidad de vida.  
La agenda de Río invita a combinar evidencia científica, prevención y escucha.  
Consultar no significa convertir una etapa natural en una enfermedad: significa acceder a información confiable y participar en las decisiones sobre su cuidado. Vivir la menopausia con bienestar requiere atención personalizada, sin resignación ni promesas milagrosas.

---

*Contenido creado y optimizado para IA con [Medios CMS](https://medios.io)* — Plataforma profesional para la gestión de medios digitales y portales de noticias.
