Una vida a la intemperie: pareja en situación de calle pide ayuda urgente en Artigas

General06/05/2026Diario La NoticiaDiario La Noticia
Mario José Patiño y su pareja, embarazada de ocho meses, viven desde hace dos meses en el gimnasio municipal. Sin vivienda ni ingresos estables, reclaman una oportunidad para evitar la pérdida de su hijo por nacer y reconstruir su vida.

Dos meses sin techo y con un embarazo avanzado

Desde hace dos meses, Mario José Patiño y su pareja atraviesan una situación crítica: viven en el entorno del Gimnasio Municipal de Artigas sin un lugar fijo donde resguardarse. La mujer cursa un embarazo de ocho meses, lo que agrava el escenario de vulnerabilidad.
“Nosotros hace dos meses que estamos acá porque no tenemos lugar donde estar”, relató Patiño. Según explicó, la situación no responde a una elección, sino a la falta de apoyo y alternativas habitacionales.

Un pedido sin respuesta

Patiño asegura haber recurrido a distintas instituciones en busca de ayuda, entre ellas el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), oficinas de Desarrollo Social y la Intendencia. Incluso afirmó haber dialogado con autoridades departamentales.
“Yo lo único que quiero es encontrar una solución”, sostuvo. Entre sus planteos, pidió la posibilidad de ocupar una vivienda abandonada para poder resguardarse junto a su pareja, comprometiéndose a asumir progresivamente los costos de mantenimiento. Sin embargo, asegura que la solicitud fue rechazada.

La pérdida del hogar y sus consecuencias

El momento de quiebre, según relata, se dio hace dos meses, cuando la pareja quedó sin vivienda. A esto se suma una situación familiar compleja y la falta de respaldo cercano.
Como consecuencia de la precariedad, sus dos hijos pequeños —una niña de casi cuatro años y un niño de un año— no están actualmente con ellos. Permanecen al cuidado de la madre de Patiño en Paysandú, en el marco de un acuerdo judicial para evitar que fueran derivados al Inau.

Subsistencia diaria y condiciones extremas

La pareja sobrevive día a día con recursos limitados. Se alimentan principalmente a través de un comedor y, cuando es posible, con ingresos informales que Patiño logra generar.
“Los días de lluvia nos metemos bajo el techo, yo la cubro a ella para que no se moje”, relató, describiendo las condiciones en las que enfrentan el clima sin abrigo adecuado.
Además, explicó que reciben una tarjeta del MIDES y una prestación prenatal, pero que esos recursos no alcanzan, especialmente al no contar con un espacio para cocinar.

El riesgo de perder a su hijo por nacer

Uno de los aspectos más delicados es la situación del bebé en camino. Según indicó Patiño, existe la posibilidad de que, al momento del nacimiento, el recién nacido sea separado de sus padres debido a la situación de calle.
“Lo único que pido es una mano para tener un lugar y que no nos quiten el bebé”, expresó con preocupación.

Antecedentes y voluntad de cambio

Patiño reconoció tener antecedentes penales, aunque aseguró que desde hace dos años se encuentra en libertad y enfocado en rehacer su vida.
“Tener un lugar es lo que necesito para salir adelante con mi señora”, afirmó. También manifestó su disposición a trabajar “en lo que sea” como forma de generar estabilidad.

Un reclamo abierto a las autoridades

La pareja permanece a escasos metros del Centro Coordinador de Emergencias Departamentales (CECOED), donde se abordan este tipo de situaciones. Sin embargo, aseguran no haber recibido asistencia directa en estos dos meses.
El caso pone sobre la mesa la problemática de las personas en situación de calle en el departamento y la necesidad de respuestas urgentes, especialmente cuando hay menores involucrados o en camino. Mientras tanto, Patiño insiste en su pedido: una oportunidad para comenzar de nuevo.
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