Combustibles: advierten por el impacto de las subas y cuestionan los criterios aplicados en los ajustes

Actualidad05/06/2026Redacción Carla de Souza - Nota: Rodrigo NúñezRedacción Carla de Souza - Nota: Rodrigo Núñez

El reciente aumento de los combustibles volvió a encender la preocupación en el sector. Gerardo Volpi señaló que las naftas y el gasoil acumulan incrementos cercanos al 20% en apenas tres meses, alertó sobre las consecuencias para el costo de vida y cuestionó que las decisiones finales del gobierno no coincidan con las recomendaciones técnicas de la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea).

Aumentos consecutivos que golpean a consumidores y empresas

La entrada en vigencia de los nuevos precios de los combustibles desde el 1º de Junio generó preocupación entre empresarios y consumidores. Según explicó Gerardo Volpi, la nafta registró un incremento de cinco pesos por litro, mientras que el gasoil aumentó cuatro pesos.
El Empresario del sector destacó que se trata del cuarto ajuste consecutivo en pocos meses, acumulando una suba cercana al 18% o 20% en el trimestre.

“Es un aumento importante. Todos sabemos que la situación internacional, los conflictos y las dificultades en rutas estratégicas para el comercio mundial terminan repercutiendo en los precios del petróleo y, por consecuencia, en los combustibles”, señaló.
Volpi remarcó que el impacto trasciende al sector transportista, ya que el costo de los combustibles termina reflejándose en toda la cadena económica y llega finalmente al consumidor a través del precio de bienes y servicios.

Frontera competitiva gracias a la bonificación del Imesi

Consultado sobre la diferencia de precios con Brasil, Volpi explicó que el incremento de la bonificación del Imesi en las zonas fronterizas permitió mantener la competitividad frente al mercado brasileño.
Indicó que el descuento pasó del 24% al 28%, lo que deja una diferencia estimada de entre tres y cinco pesos por litro, dependiendo de la cotización del real.

"Eso nos da cierta tranquilidad porque nos permite seguir siendo competitivos con Brasil y sostener la actividad comercial en la frontera”, afirmó.
No obstante, advirtió que el problema de fondo sigue siendo el elevado valor del combustible en Uruguay. Con la nafta superando los $93 por litro, señaló que el precio se ubica en torno a los 2,12 dólares, uno de los niveles más altos de la región.

Diferencias en la calidad de los combustibles

Otro aspecto abordado por Volpi fue la comparación de la calidad de las naftas entre Uruguay y Brasil.
Explicó que Brasil utiliza actualmente una mezcla con aproximadamente un 30% de alcohol, alcanzando el máximo permitido por las normativas internacionales para biocombustibles. En cambio, Uruguay mantiene una mezcla cercana al 5%.

“Eso hace que la nafta uruguaya tenga un mejor rendimiento y una calidad diferente para el consumidor”, sostuvo.
Según indicó, la realidad brasileña responde a la fuerte producción de alcohol y a una política energética que, desde hace años, incorporó una mayor proporción de biocombustibles al combustible tradicional.

Gasoil: equiparación con Brasil y ventas estables

En el caso del gasoil, Volpi explicó que Uruguay ya mantenía una diferencia favorable frente a Brasil, situación que permitió una equiparación de precios sin mayores sobresaltos.
Las ventas a consumidores brasileños continúan existiendo, aunque principalmente vinculadas a empresas instaladas en territorio uruguayo que pueden acceder a determinados mecanismos de deducción impositiva.
Sin embargo, insistió en que la principal preocupación sigue siendo el elevado costo final del producto.

“Lo que preocupa es que el precio continúa siendo muy alto y termina afectando a todos los uruguayos”, afirmó.

Incertidumbre sobre los próximos ajustes

Respecto a la evolución futura de los combustibles, Volpi manifestó cierta expectativa positiva a partir de la reciente estabilidad observada en el mercado internacional del petróleo.
Señaló que el barril se ha mantenido por debajo de los 100 dólares y que la cotización del dólar no ha mostrado grandes variaciones, factores que podrían contribuir a evitar nuevos aumentos en el corto plazo.
No obstante, recordó que el último informe de Ursea sugería un incremento mucho menor para las naftas e incluso una reducción en el precio del gasoil.

“El informe técnico planteaba una suba cercana al 2% para la nafta y una baja para el gasoil, pero la decisión final fue diferente. Ahí surge la interrogante sobre cuáles son los criterios que finalmente se están tomando”, expresó.

Preocupación en el sector por el impacto económico

Desde la Unión de Vendedores de Nafta, la preocupación se centra en las consecuencias que las continuas subas pueden generar sobre toda la actividad económica.
Volpi sostuvo que el aumento de los combustibles no afecta únicamente a los sectores productivos, sino también a trabajadores, empresas de servicios, transportistas y familias que utilizan vehículos para su movilidad diaria.

“Todo termina trasladándose al consumidor final. Cuando aumenta el combustible, aumenta el costo de transporte y eso repercute en toda la cadena”, señaló.

Finalmente, consideró necesario que exista una mayor correspondencia entre las recomendaciones técnicas elaboradas por los organismos reguladores y las decisiones que adopta el Poder Ejecutivo al momento de fijar los precios.
Mientras tanto, el sector observa con atención la evolución del mercado internacional, consciente de que cualquier variación en el precio del petróleo puede volver a repercutir directamente en los surtidores uruguayos.

Gerardo Volpi
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