¿En Uruguay nos alimentamos bien?

Salud18/06/2026 Dr. Ramón Soto.

La obesidad se ha convertido en uno de los principales problemas de salud pública en Uruguay. El aumento del sobrepeso y la obesidad afecta a personas de todas las edades y representa una amenaza importante para la calidad de vida de la población. Esta situación impacta en la salud individual, pero también genera consecuencias económicas y sociales para el sistema sanitario y para el país en general.
La obesidad es una enfermedad crónica caracterizada por una acumulación excesiva de grasa corporal que puede afectar negativamente la salud. Generalmente se evalúa mediante el Índice de Masa Corporal (IMC), que se obtiene dividiendo el peso en kilogramos por la altura en metros al cuadrado , si mido 1,70 y peso 75 es, 75 dividido 1,70 x 1,70 resultado es 25,9. Cuando el IMC es igual o superior a 30, se considera que la persona presenta obesidad. Entre 25 y 30 es sobrepeso y más de 30 Obesidad Mórbida.

En Uruguay, las cifras son preocupantes. Según datos del Ministerio de Salud Pública, aproximadamente siete de cada diez adultos presentan sobrepeso u obesidad. Además, alrededor de cuatro de cada diez niños en edad escolar tienen exceso de peso, mientras que uno de cada tres adolescentes presenta sobrepeso u obesidad. Estas cifras muestran que el problema comienza desde edades tempranas y tiende a mantenerse durante toda la vida.
Las causas son múltiples. Uno de los factores más importantes es el cambio en los hábitos alimentarios ocurrido durante las últimas décadas. La alimentación tradicional ha sido reemplazada en gran medida por productos ultraprocesados, ricos en grasas, azúcares y sodio. Estos alimentos suelen ser más accesibles, económicos y mejor publicitados que las opciones saludables. Como consecuencia, muchas personas consumen una cantidad de calorías superior a la que gastan diariamente.

Otro factor clave es el sedentarismo. El avance de la tecnología ha modificado profundamente los estilos de vida. Tanto niños como adultos pasan cada vez más tiempo frente a pantallas, ya sea utilizando teléfonos celulares, computadoras, videojuegos o viendo televisión. Esta disminución de la actividad física favorece el aumento de peso y contribuye al desarrollo de enfermedades asociadas. Las personas con obesidad tienenmayor riesgo de desarrollar hipertensión arterial, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, apnea del sueño y algunos tipos de cáncer. Además, pueden experimentar problemas articulares, dificultades respiratorias y alteraciones en la salud mental, como ansiedad, depresión o baja autoestima. En niños y adolescentes también pueden aparecerproblemas emocionales, dificultades de integración social y situaciones de discriminación o bullying.

Desde el punto de vista económico, la obesidad representa una carga importante para el sistema de salud. El tratamiento de las enfermedades asociadas requiere recursos humanos, medicamentos, estudios diagnósticos e internaciones. Por esta razón, la prevención resulta mucho más efectiva y menos costosa que el tratamiento de las complicaciones una vez que estas aparecen.

Frente a esta realidad, Uruguay ha implementado diversas estrategias para promover hábitos saludables. Entre ellas se destacan el etiquetado frontal de alimentos con octógonos de advertencia, las campañas de educación nutricional, la promoción de la actividad física y las guías alimentarias elaboradas por el Ministerio de Salud Pública. También se busca fortalecer los entornos escolares para fomentar una alimentación saludable desde la infancia.

La prevención de la obesidad requiere el compromiso de toda la sociedad. Las familias, los centros educativos, los profesionales de la salud, los medios de comunicación y las autoridades tienen un papel fundamental en la promoción de estilos de vida saludables. Los PROFESORES de EDUCACIÓN FÍSICA deben ser jerarquizados pues su rol es esencial en la construcción de hábitos saludables tempranamente. Además, su trabajo favorece las habilidades sociales, el trabajo en equipo, la disciplina, la autoestima y el bienestar emocional. Su labor tiene impacto directo en la condición física de la población y en el bienestar integral.

En conclusión, la obesidad constituye uno de los mayores desafíos sanitarios de Uruguay. 
Su creciente prevalencia en niños, adoles-centes y adultos demuestra la necesidad de continuar desarrollando políticas de prevención y educación. Combatir esta enfermedad no solo implica reducir cifras estadísticas, sino también mejorar la calidad de vida de miles de uruguayos y garantizar un futuro más saludable para las próximas generaciones.

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