
Estudio revela que dos de cada tres jóvenes hablan sobre salud mental con ChatGPT
06/07/2026
Silvia MiñoUna investigación de la Universitat Rovira i Virgili concluyó que la inteligencia artificial se ha convertido en un espacio de consulta emocional para muchos adolescentes y adultos jóvenes. Los especialistas aclaran que puede ser una herramienta de apoyo, pero insisten en que no reemplaza la atención de un profesional de la salud mental.


Cada vez son más los jóvenes que recurren a la inteligencia artificial para hablar sobre sus emociones. Un estudio realizado por el Departamento de Psicología de la Universitat Rovira i Virgili (URV), en Tarragona (España), reveló que dos de cada tres personas de entre 16 y 24 años utilizan ChatGPT para consultar cuestiones relacionadas con el estrés, la ansiedad o los problemas con familiares, amigos o la pareja.
La investigación, publicada en la revista científica Journal of Public Health, analizó las respuestas de 500 personas de entre 16 y 90 años y muestra cómo la inteligencia artificial comienza a ocupar un lugar cada vez más relevante como primer recurso de apoyo emocional, especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes.


Más que buscar un diagnóstico, buscan ordenar sus ideas
Uno de los hallazgos más importantes del estudio es que la mayoría de los usuarios no utiliza ChatGPT para obtener un diagnóstico psicológico, sino como una herramienta que les ayuda a reflexionar antes de tomar decisiones.
Según los investigadores, quienes recurren a la inteligencia artificial lo hacen principalmente para:
- Organizar sus pensamientos.
- Comprender mejor lo que sienten.
- Aprender estrategias para gestionar el estrés y la ansiedad.
- Obtener diferentes perspectivas sobre un problema.
- Prepararse antes de afrontar conversaciones o situaciones difíciles.
En otras palabras, ChatGPT funciona para muchos usuarios como un espacio donde expresar libremente sus inquietudes y recibir una respuesta inmediata.
¿Por qué los jóvenes prefieren hablar con una IA?
La investigadora Anna Huguet, del Departamento de Psicología de la URV, explicó que existen varias razones detrás de este fenómeno.
"Para muchos jóvenes, conversar con ChatGPT es más sencillo que acudir a un psicólogo. La respuesta es inmediata, está disponible las 24 horas del día, es gratuita y basta con disponer de un teléfono móvil o un ordenador para acceder a ella. Además, sienten que pueden expresarse sin miedo al juicio de los demás", señaló.
Por su parte, Llorenç Díaz, estudiante del Máster en Psicología General Sanitaria y participante de la investigación, considera que si el estudio se realizara nuevamente hoy, el porcentaje de personas que utiliza herramientas de inteligencia artificial probablemente sería aún mayor debido a la rápida expansión de estas tecnologías.
Los especialistas advierten sobre sus límites
A pesar de los beneficios observados, los autores del estudio remarcan que ChatGPT no fue diseñado para realizar terapia psicológica ni cuenta con validación clínica como herramienta de salud mental.
"En ningún caso puede sustituir a un profesional sanitario", subrayó Huguet.
La investigadora considera que la inteligencia artificial puede ser útil siempre que los usuarios mantengan una actitud crítica frente a las respuestas obtenidas.
"El riesgo aparece cuando se aceptan las respuestas como verdades absolutas sin cuestionarlas ni contrastarlas", advirtió.
Las consultas más frecuentes
Además de problemas relacionados con el estrés, la ansiedad y los conflictos personales, el estudio identificó otras preocupaciones que, aunque con menor frecuencia, también son consultadas mediante inteligencia artificial.
Entre ellas aparecen:
- Tristeza persistente.
- Bajo estado de ánimo.
- Problemas para dormir.
- Sentimientos de soledad.
- Experiencias traumáticas.
- Adicciones.
- Conductas autolesivas.
Los investigadores remarcan que este tipo de situaciones requieren una evaluación profesional, por lo que la inteligencia artificial no debe convertirse en el único recurso de apoyo.
Historias reales
Durante la investigación también se recogieron testimonios de usuarios que explicaron cómo utilizaron ChatGPT para afrontar momentos difíciles.
Uno de ellos fue Sergi, un joven de Tarragona que recurrió a la herramienta tras una ruptura sentimental.
"Lo pasé muy mal después de terminar una relación y le contaba a la IA cómo me sentía, si creía que debía llamarla. Era como tener una conversación con un amigo al que podía contarle cualquier cosa", relató.
Otro caso fue el de un hombre que utilizó ChatGPT como apoyo durante un proceso de duelo.
"Le ayudó mucho a gestionar esa etapa", explicó Llorenç Díaz.
La confianza y la privacidad, las principales dudas
Aunque el uso de la inteligencia artificial continúa creciendo, los investigadores detectaron dos preocupaciones recurrentes entre los usuarios.
La primera tiene que ver con la fiabilidad de las respuestas que ofrece la herramienta.
La segunda está relacionada con la privacidad de la información compartida, ya que muchos usuarios se preguntan qué ocurre con los datos que escriben y cómo son almacenados.
Una herramienta complementaria
Los autores concluyen que ChatGPT puede desempeñar un papel positivo como recurso inicial para abordar preocupaciones cotidianas relacionadas con el bienestar emocional, especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes.
Sin embargo, insisten en que resulta fundamental educar a la población sobre sus posibilidades y limitaciones.
"Si cada vez más personas, especialmente jóvenes, utilizan estas herramientas para hablar de sus preocupaciones emocionales, será necesario explicar claramente en qué situaciones pueden resultar útiles y cuándo es imprescindible buscar ayuda de un profesional de la salud mental", concluyó Llorenç Díaz.







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