Marruecos golpeó con eficacia, goleó a Canadá y volvió a hacer historia en los Mundiales

Replay04/07/2026Braian ModernelBraian Modernel

Con una estrategia defensiva, enorme solidez en el fondo y una contundencia letal en los contragolpes, la selección marroquí derrotó 3-0 a Canadá en Houston y se convirtió en el primer país africano en alcanzar dos veces los cuartos de final de una Copa del Mundo. Ahora espera por Francia o Paraguay.

La Copa del Mundo sigue escribiendo capítulos memorables y Marruecos volvió a ser protagonista. El conjunto africano dejó de lado el protagonismo con el balón para apostar a un libreto mucho más pragmático: defender con orden, resistir los momentos de presión canadiense y aprovechar cada espacio que ofreciera el rival. La fórmula dio resultado y terminó transformándose en una contundente victoria por 3-0.

Con este triunfo en Houston, los "Leones del Atlas" alcanzaron nuevamente los cuartos de final de un Mundial, una marca histórica que los convierte en la primera selección africana en lograrlo en dos oportunidades.

Canadá dominó, pero Marruecos resistió

Desde el pitazo inicial fue Canadá quien tomó la iniciativa. El equipo norteamericano adelantó sus líneas, monopolizó la posesión de la pelota y buscó instalarse en campo rival.

La primera ocasión clara llegó a los 10 minutos. Un preciso pase de Ali Ahmed dejó a Tani Oluwaseyi mano a mano con el arquero Yassine Bounou, quien respondió con una intervención de enorme categoría para mantener el empate.

Después de esa jugada, el encuentro cayó en un prolongado bache futbolístico. Canadá siguió intentando con la pelota, mientras Marruecos retrocedió sus líneas esperando encontrar espacios para salir de contragolpe, aunque prácticamente no logró inquietar durante la primera mitad.

Como si fuera poco, los africanos sufrieron un contratiempo importante a los 22 minutos con la lesión de Ismael Saibari, que debió abandonar el campo.

El primer tiempo terminó siendo más recordado por la cantidad de infracciones que por el fútbol. Hubo seis tarjetas amarillas, cuatro para Marruecos y dos para Canadá, convirtiéndose en el período con más amonestaciones de todo el campeonato hasta el momento.

Ounahi rompió el partido

Cuando parecía que el segundo tiempo seguiría el mismo camino, Marruecos encontró el golpe perfecto.

A los 50 minutos, Achraf Hakimi sorprendió a toda la defensa canadiense. En lugar de lanzar un centro al área, ejecutó una jugada preparada con un pase atrás que encontró completamente solo a Azzedine Ounahi en la medialuna.

El mediocampista no perdonó y sacó un potente remate de derecha, bajo y contra el palo, imposible para el arquero canadiense.

El gol modificó completamente el desarrollo del encuentro.

Un muro llamado Bounou

Con la ventaja en el marcador, Marruecos profundizó aún más su plan defensivo.

Renunció prácticamente a la posesión, cerró todos los caminos hacia su arco y apostó exclusivamente al contragolpe.

Canadá adelantó todavía más sus líneas, acumuló delanteros, llenó el área de centros y buscó por todos los medios el empate, pero chocó una y otra vez contra una defensa muy sólida y un Yassine Bounou que volvió a demostrar por qué es uno de los mejores arqueros del torneo.

Cada intento canadiense terminaba encontrando una respuesta africana.

La contundencia hizo la diferencia

Cuando Canadá más arriesgaba, apareció nuevamente la velocidad marroquí.

A los 82 minutos, Brahim Díaz lideró un rápido contragolpe y habilitó perfectamente a Ounahi, quien volvió a definir de primera con un derechazo preciso para establecer el 2-0 y prácticamente sentenciar la clasificación.

Ya en tiempo de descuento, cuando el reloj marcaba el octavo minuto adicional, Marruecos volvió a castigar.

Otra veloz transición ofensiva encabezada por Brahim Díaz terminó con la definición de Soufiane Rahimi para sellar el definitivo 3-0 y desatar el festejo de los miles de hinchas marroquíes presentes en Houston.

Un nuevo capítulo para el fútbol africano

Más allá de no haber sido ampliamente superior desde el juego, Marruecos ofreció una verdadera demostración de eficacia.

Generó pocas oportunidades, pero convirtió cada una de ellas, mientras sostuvo el resultado gracias a una estructura defensiva impecable y a las grandes intervenciones de Bounou.

La histórica clasificación vuelve a confirmar el crecimiento del fútbol marroquí, que continúa consolidándose como una de las grandes potencias emergentes del planeta.

Ahora el sueño continúa. En los cuartos de final, el próximo jueves en Boston, los africanos buscarán seguir haciendo historia frente al vencedor del duelo entre Francia y Paraguay.

Te puede interesar
Lo más visto
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email