Manini Ríos defendió la autonomía de Cabildo Abierto y planteó cambios para enfrentar la inseguridad

Política11/09/2026Redacción Carla de Souza - Nota: Rodrigo NúñezRedacción Carla de Souza - Nota: Rodrigo Núñez

El Líder de Cabildo Abierto sostuvo que su partido toma decisiones con independencia y que su respaldo a determinados aspectos de la Rendición de Cuentas responde a la búsqueda de soluciones para la población. También cuestionó las actuales políticas de seguridad y planteó medidas como el fortalecimiento de las comisarías, el retorno de efectivos policiales actualmente en comisión y un mayor control de las fronteras.

“Cabildo Abierto es un partido autónomo”

Guido Manini Ríos se refirió a la situación política generada en torno a la postura que ha adoptado Cabildo Abierto frente a la Rendición de Cuentas y defendió la independencia de la fuerza política a la hora de tomar decisiones.
El Dirigente señaló que parte de las diferencias surgidas en los últimos días responden a una falta de comprensión sobre el funcionamiento y los objetivos que dieron origen al partido. En ese sentido, remarcó que Cabildo Abierto no responde a intereses de otras fuerzas políticas y que sus decisiones se toman de acuerdo con su propia interpretación de la realidad nacional.

“Cabildo Abierto es un partido autónomo que actúa con independencia, no le debe obediencia a nadie”, afirmó Manini Ríos.
El Senador explicó que, desde la perspectiva de su sector, es preferible que exista una Rendición de Cuentas que contemple propuestas consideradas importantes para determinados sectores de la población, antes que impedir su aprobación.

Entre los aspectos destacados mencionó compromisos asumidos por el gobierno, como el tratamiento de una ley de usura en un plazo de 180 días y un aumento salarial dirigido a los sectores más sumergidos de las Fuerzas Armadas.
“Nosotros entendemos que es mejor que haya una Rendición de Cuentas a que no la haya”, sostuvo.
Para Manini Ríos, la eventual ausencia de una Rendición de Cuentas representaría un problema mayor y podría generar, además, una justificación para que el gobierno no avance en algunas de las promesas realizadas durante la campaña electoral de 2024.

“Creemos que es bueno que cumpla con todo aquello que prometió en el año 2024”, expresó.

Una postura basada en soluciones

El Líder de Cabildo Abierto insistió en que la posición adoptada por su partido no responde a una estrategia de confrontación política, sino a la intención de impulsar medidas que, según entiende, pueden beneficiar a la población.

En esa línea, sostuvo que la fuerza política ha mantenido desde su creación una orientación vinculada a la búsqueda de respuestas para los sectores más vulnerables de la sociedad.

“Actuamos de acuerdo a nuestra percepción de la realidad y para nosotros son soluciones a los problemas de la gente”, manifestó.
Manini Ríos mencionó entre las principales áreas en las que Cabildo Abierto ha trabajado el endeudamiento de las familias, el combate al consumo y tráfico de drogas, la protección de la familia y la seguridad pública.
A su entender, se trata de problemas que afectan directamente a numerosos uruguayos y que requieren respuestas concretas más allá de las diferencias entre los partidos políticos.
El Dirigente también cuestionó la interpretación de quienes consideran que la postura actual del partido puede significar una pérdida de identidad o un alejamiento de sus principios.
“Si hay gente que critica esto y que poco menos se siente traicionada por un partido que no le debe ninguna obediencia, es porque nunca entendieron a Cabildo Abierto”, afirmó.

“No surgió para trabar ni para tirar piedras”

Consultado sobre si esta posición puede debilitar internamente al partido, Manini Ríos volvió a defender la estrategia adoptada y sostuvo que Cabildo Abierto no nació con el objetivo de obstaculizar las acciones del gobierno.
Según explicó, la concepción de la fuerza política tampoco está vinculada con una lógica de “cuanto peor, mejor”, ya que, desde su perspectiva, un deterioro de la situación económica y social terminaría afectando principalmente a los sectores más vulnerables.
“Cabildo Abierto no surgió como un partido para pegarle a otro partido, para trabar, para tirar piedras desde la vereda de enfrente”, sostuvo.

En su análisis, si la situación del país empeora, las consecuencias recaerán sobre la población, especialmente sobre quienes tienen menos recursos para enfrentar dificultades económicas, laborales y sociales.
Manini Ríos vinculó esta postura con los problemas que, según señaló, actualmente afectan al país, entre ellos el consumo y tráfico de drogas, el endeudamiento y la inseguridad.
“Creemos que la única forma es tratar de que cuanto mejor, a la gente le vaya lo mejor posible”, expresó.
El dirigente también hizo referencia al horizonte electoral de 2030 y sostuvo que no considera conveniente esperar hasta ese momento para comenzar a implementar cambios.

“Si esperamos al año 2030 para empezar a cambiar esta realidad, de acá al año 2030 hay muchos uruguayos que no van a llegar”, afirmó.

Una posición que busca evitar la confrontación

Manini Ríos reconoció que puede existir militancia de Cabildo Abierto que no comparta la actitud adoptada y que hubiera preferido una postura más dura frente al gobierno.

“Podrá haber algún militante de Cabildo molesto que hubiera preferido que al gobierno ni un vaso de agua. Lo sé, sé que los hay”, señaló.
Sin embargo, sostuvo que, desde su perspectiva, quienes comprenden el proyecto político de Cabildo Abierto deberían respaldar una actitud que calificó como “patriótica” y “desinteresada”.
El Dirigente aseguró que el partido no estaría buscando obtener beneficios políticos a cambio de su postura, sino contribuir a que se concreten medidas que considera necesarias para mejorar las condiciones de vida de la población.
“No estamos pidiendo nada a cambio, simplemente tratar de que se encuentren soluciones para que la gente pueda vivir un poco mejor”, afirmó.

Seguridad pública: “Hay que cambiar las políticas”

Otro de los principales temas abordados fue la situación de la seguridad pública en Uruguay. Manini Ríos sostuvo que Cabildo Abierto ha presentado desde su llegada al escenario político diferentes propuestas destinadas a modificar la estrategia utilizada para combatir el delito.
El Dirigente recordó que personalmente trasladó sus planteos a distintos ministros del Interior que ocuparon el cargo en los últimos años: Jorge Larrañaga, Luis Alberto Heber, Nicolás Martinelli y, actualmente, Carlos Negro.
“Yo personalmente le llevé documentadamente las propuestas al Ministro Larrañaga, al Ministro Heber, al Ministro Martinelli, ahora al Ministro Negro”, afirmó.
Según explicó, Cabildo Abierto ha planteado alrededor de una docena de medidas que considera esenciales para modificar la realidad de la seguridad pública.
Para Manini Ríos, el problema no se limita a la capacidad individual de quienes ocupan el Ministerio del Interior, sino que requiere modificaciones en las políticas y en la forma de desplegar los recursos policiales.
“Acá no es un tema de Ministro. Si no se cambian las políticas, ningún ministro, por más capacitado que sea, puede hacer nada”, sostuvo.

Mayor presencia policial en los barrios

Entre las principales medidas planteadas por Cabildo Abierto, Manini Ríos mencionó la necesidad de modificar el despliegue policial y fortalecer las comisarías de barrio.
La propuesta apunta a incrementar la presencia de efectivos en las zonas donde se concentran los problemas de seguridad y a generar un contacto más permanente entre la Policía y los vecinos.
“Hay que cambiar el despliegue policial, potenciar las comisarías de barrio, llevar al policía junto al vecino”, explicó.
También planteó la realización de rondas policiales con una frecuencia determinada de acuerdo con las características de cada zona.

“Rondas policiales cada 15 minutos, media hora, una hora, según la zona, permanentemente en transportes blindados, como se discutió tanto, o a caballo o a pie, o como sea, pero estar permanentemente en contacto con la gente”, señaló.
Para el Dirigente, recuperar una presencia policial sostenida en los barrios permitiría fortalecer la prevención y mejorar el vínculo entre los funcionarios y las comunidades.

Recuperar efectivos destinados a otras funciones

Otro de los puntos centrales de su planteo está relacionado con los efectivos policiales que actualmente se encuentran en comisión fuera del Ministerio del Interior.
“Tenemos que recuperar 500 puestos de policía que hoy están en comisión fuera del Ministerio del Interior”, afirmó.
El dirigente planteó, además, reducir la cantidad de efectivos destinados a funciones administrativas y fortalecer la denominada Policía Ejecutiva.

“Hay que recuperarlo de inmediato, tienen que cesar todas las comisiones del Ministerio del Interior y volver al Ministerio del Interior y ser asignados a las comisarías de barrio, ir a la Policía Ejecutiva”, sostuvo.
Según su propuesta, en aquellos casos en que un funcionario no quiera retornar a las tareas operativas, debería existir la posibilidad de solicitar la baja y generar una vacante que permita incorporar nuevo personal para cumplir funciones en los barrios.

Control de fronteras y participación de las Fuerzas Armadas

Manini Ríos también planteó la necesidad de fortalecer el control de las fronteras nacionales.
En ese sentido, sostuvo que las Fuerzas Armadas podrían cumplir un papel específico en esa tarea, con el objetivo de impedir el ingreso al país de elementos vinculados con actividades ilícitas.
“El cierre de las fronteras. Para eso se pueden usar las Fuerzas Armadas para esa misión”, afirmó.

Trabajo y rehabilitación de las personas privadas de libertad

Otro de los puntos planteados por Manini Ríos estuvo relacionado con el sistema penitenciario y la rehabilitación de las personas privadas de libertad.
El Dirigente propuso que los aproximadamente 17.000 presos que mencionó sean incorporados obligatoriamente a actividades laborales.
“Tenemos que hacer trabajar obligatoriamente a los 17 mil presos, a todos, ocho horas diarias de lunes a sábado”, sostuvo.
Según explicó, el objetivo de esta propuesta sería generar hábitos laborales y desarrollar habilidades que puedan ser utilizadas una vez cumplida la condena.
“Es la única forma de generar un hábito, de generar una habilidad y que haya menos chance de que reincidan una vez que salen”, afirmó.

Seguridad para los barrios más vulnerables

En el tramo final de sus declaraciones, Manini Ríos cuestionó el enfoque que, a su entender, algunos sectores de izquierda han mantenido históricamente respecto de la defensa de los sectores más vulnerables.
Sostuvo que, independientemente de la orientación ideológica de un gobierno, la seguridad debería ser considerada una de las principales herramientas para proteger a quienes viven en contextos de mayor vulnerabilidad.

“Hay gobiernos que se presumen de izquierda y ponen como que la izquierda es la verdadera defensora de los más pobres”, expresó.
A partir de esa consideración, afirmó que una de las principales políticas destinadas a los sectores de menores recursos debería ser garantizarles seguridad en sus propios barrios.
Manini Ríos puso como ejemplo a quienes viven en zonas donde se registran enfrentamientos armados, presencia de organizaciones vinculadas a la droga o situaciones de violencia cotidiana.
“Los que están viviendo de peor forma la inseguridad galopante, los que tienen todos los días una balacera en la esquina de su casa, los que tienen la boca de droga al lado”, describió.
Según señaló, muchas de esas familias no cuentan con recursos económicos suficientes para instalar sistemas de seguridad, reforzar sus viviendas o trasladarse a otros barrios.
“No tienen plata ni para las rejas ni para las alarmas ni para irse del barrio”, afirmó.

“Hay que ayudar a los más frágiles”

Finalmente, el dirigente sostuvo que la seguridad debe ser entendida como una política destinada especialmente a proteger a los sectores que tienen menos posibilidades de defenderse por sus propios medios.
En ese sentido, consideró que garantizar la tranquilidad y la seguridad en los barrios más afectados por la violencia debería constituir una prioridad para cualquier administración, independientemente de su orientación política.

“A esa gente hay que darles seguridad”, afirmó.
Manini Ríos concluyó señalando que esta debería ser una prioridad para cualquier gobierno que realmente pretenda mejorar las condiciones de vida de los sectores más vulnerables.
“Ese sería la gran política de izquierda que hoy se tendría que aplicar, por supuesto de izquierda, de derecha o de cualquier gobierno que realmente sienta la necesidad de ayudar a los más frágiles”, concluyó.

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