Carne roja o pollo en la prediabetes: un estudio cuestiona diferencias en el impacto metabólico

Salud18/04/2026Diario La NoticiaDiario La Noticia

Una investigación reciente sugiere que, en el corto plazo y dentro de una dieta equilibrada, ambas proteínas pueden consumirse sin afectar negativamente la salud metabólica.

El debate sobre el consumo de carne roja frente al pollo en personas con prediabetes cobra nueva relevancia a partir de un estudio publicado en Current Developments in Nutrition, que analizó el impacto de ambas fuentes de proteína en adultos con riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
La investigación, realizada en 24 personas con sobrepeso y prediabetes, evaluó durante dos fases controladas el consumo diario de carne roja y de pollo, con porciones que oscilaron entre 170 y 198 gramos.

Resultados: sin diferencias en el corto plazo


Los hallazgos fueron claros: ninguno de los dos tipos de carne generó efectos negativos en indicadores clave de salud metabólica.

Entre los parámetros evaluados se incluyeron:

•Regulación de la glucosa
•Sensibilidad a la insulina
•Función de las células beta pancreáticas
•Marcadores de inflamación como la proteína C reactiva

Según los resultados, el consumo de carne roja no empeoró estos indicadores en comparación con el pollo, ni provocó aumentos en la inflamación o alteraciones en el control glucémico.

Un enfoque más matizado

Los investigadores concluyen que ambas opciones pueden integrarse en la dieta de personas con prediabetes sin aumentar el riesgo metabólico, siempre que se mantenga un plan alimentario equilibrado y supervisado.
Este enfoque matiza recomendaciones tradicionales que suelen priorizar el pollo por sobre la carne roja en este tipo de pacientes.

Valor nutricional de cada opción

Ambos alimentos presentan perfiles nutricionales distintos:

•Carne roja: rica en hierro hemo, zinc y vitamina B12, nutrientes clave para funciones sanguíneas y metabólicas.

•Pollo: fuente de proteínas magras, con menor contenido de grasas saturadas.

Organismos como la Organización Mundial de la Salud y la Asociación Americana de Diabetes recomiendan moderar el consumo de carnes, especialmente las procesadas, y priorizar métodos de cocción saludables.

La importancia del contexto dietético

Más allá del tipo de carne, los expertos coinciden en que el impacto en la salud depende del conjunto de la dieta y del estilo de vida. Factores como el exceso calórico, el sedentarismo o el consumo elevado de grasas y azúcares tienen mayor peso en la progresión hacia la diabetes.
El Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales destaca que la alimentación y la actividad física son determinantes clave en la evolución de la prediabetes.

Se necesitan más estudios

Pese a los resultados, los autores advierten que se trata de un estudio de corto alcance, con una muestra reducida. Por ello, subrayan la necesidad de ensayos clínicos más amplios que permitan evaluar los efectos a largo plazo.

En un escenario global donde la diabetes tipo 2 continúa en aumento, estos hallazgos aportan una mirada más equilibrada: no se trata solo de elegir entre carne roja o pollo, sino de construir una dieta saludable, variada y adaptada a cada persona.

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