Vecina de Silvio Guerra relata las dificultades que atravesó para retirar sus pertenencias ante la creciente

Actualidad01/10/2026Redacción Carla de Souza - Nota: Rodrigo NúñezRedacción Carla de Souza - Nota: Rodrigo Núñez

Alexandra Domínguez, residente de la calle Silvio Guerra, contó las dificultades que enfrentó para retirar sus pertenencias ante el avance del agua. Aseguró que solicitó un camión para trasladar sus cosas, pero que no recibió asistencia en el momento esperado y debió recurrir a familiares y a su lugar de trabajo. Su vivienda finalmente quedó bajo agua.

“Me fui confiada a sacar mis cosas”

La creciente del río obligó a numerosas familias de las zonas más vulnerables de Artigas a abandonar sus viviendas y buscar un lugar seguro para permanecer mientras continúa la emergencia.

Entre ellas se encuentra Alexandra Domínguez, vecina de la calle Silvio Guerra, quien relató la situación que atravesó durante la tarde y noche anterior, cuando el agua comenzó a avanzar hacia su vivienda.
Domínguez explicó que tuvo que retirarse de su trabajo para comenzar a sacar sus pertenencias y que, antes de hacerlo, concurrió hasta Plaza Catalán para solicitar apoyo.
Según relató, allí tomó contacto con un coordinador, quien le habría indicado que la asistencia con un camión estaba confirmada.

“Me dijo: ‘Sí, gurisa, todo confirmado, andá nomás, sacá las cosas’. Me fui confiada”, contó.
La vecina comenzó entonces a retirar sus pertenencias alrededor de las 18 horas, mientras esperaba la llegada del vehículo que había solicitado.
Sin embargo, aseguró que el camión no llegó en el momento que esperaba.
“Saqué mis cosas con el agua en los talones”

Mientras realizaba las tareas para retirar sus pertenencias, Domínguez afirmó que envió un video mostrando las condiciones en las que estaba trabajando.
“Estoy sacando mis cosas bajo el agua, saqué con el agua en los talones”, relató.

De acuerdo con su testimonio, desde el lugar donde había solicitado asistencia le comunicaron que no podían enviar el camión debido a la cantidad de personas que necesitaban ayuda.

Para Domínguez, la situación generó preocupación porque Silvio Guerra es una de las zonas que, según señaló, resulta rápidamente afectada por las crecientes.
Mencionó también otros sectores de la ciudad que suelen verse afectados, entre ellos Ayuí, Rampla y Bella Vista.

El reclamo por la disponibilidad de camiones

Uno de los principales planteos de la vecina estuvo relacionado con la disponibilidad de vehículos para trasladar las pertenencias de las familias que deben abandonar sus viviendas.

“Lo único que pedí yo fue un camión, no fue carpa, no pido vivienda. Yo trabajo”, expresó.

La vecina explicó que su intención no era solicitar alojamiento ni asistencia económica, sino contar con un vehículo que le permitiera trasladar sus pertenencias antes de que el agua ingresara completamente a la vivienda.
“Yo lo único que quería era que me auxiliaran con un camión”, sostuvo.

“Yo soy una autoevacuada”

Domínguez remarcó que no se considera una persona evacuada por los servicios oficiales, sino una “autoevacuada”, ya que logró retirar sus pertenencias y buscar una alternativa por sus propios medios.
Explicó que vive junto a su marido y su hijo de cinco años, por lo que su principal preocupación era evitar que el agua destruyera las pertenencias de la familia.

“Miré si lo poco que tengo pierdo. Él no me va a dar, nadie me va a dar”, señaló.
Finalmente, pudo retirar sus pertenencias con ayuda de familiares y del lugar donde trabaja, que le permitió disponer de espacios para guardar las cosas.
“Pude, gracias a Dios, pude con la ayuda de mis familiares, con la ayuda de mi trabajo que me dio lugar para poner”, relató.

La vivienda quedó bajo agua

La situación no evitó que el agua alcanzara finalmente su vivienda. Consultada sobre el estado actual de la casa, Domínguez confirmó que permanece bajo agua.
“Nunca me había pasado”, afirmó.

“Tengo un niño de cinco años”

Entre sus principales preocupaciones estuvo también la situación de su hijo pequeño.
La vecina también mencionó que durante la tarde recibió ocho bolsas, aunque consideró que esa ayuda no solucionaba la necesidad principal que tenía en ese momento.
“¿Qué hago yo con ocho bolsas? No cargo ni la ropa de mi hijo con ocho bolsas”, expresó.

“Hay gente, somos seres humanos”

Para Domínguez, la emergencia debería contemplar especialmente a las familias que viven en zonas que históricamente resultan afectadas por las crecientes.
Consideró que contar con vehículos disponibles en esos sectores permitiría actuar con mayor rapidez cuando el agua comienza a avanzar.
“Las zonas más afectadas sí o sí tenés que tener un camión”, sostuvo.

La vecina también remarcó que las familias trabajan, pagan impuestos y cumplen con sus obligaciones, por lo que entienden que tienen derecho a recibir asistencia cuando enfrentan una emergencia de estas características.

“Nosotros necesitamos, además, como digo, trabajamos, hacemos nuestras cuentas, pagamos impuestos. Decime vos, tenemos derecho aunque sea a un camión. Somos gente”, expresó.

Domínguez cerró su testimonio agradeciendo la posibilidad de dar a conocer su experiencia y señalando que, desde su perspectiva, son varias las familias que atraviesan reclamos similares durante esta creciente.

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