Contrabandistas.

Opinión23/07/2026Dr. Daniel Volpi AveduttoDr. Daniel Volpi Avedutto

El tema Contrabando en nuestra ciudad no es nuevo. Existe desde antes de la fundación de nuestra ciudad, es moneda corriente en el presente y nunca va parar. Y nunca se va detener porque naturalmente es el medio de vida de muchos ciudadanos.
Haciendo un poco de historia estuve leyendo el libro publicado por la Suprema Corte de Justicia en 2007 en virtud de su centenario. Curiosamente allì en la pàgina 376 tiene la anécdota de cuando el Dr. Luis Torello (un catedrático) estuvo en nuestra ciudad como Juez Letrado. Con textuales palabras dice: “ Terminé en Artigas, donde fui extremadamente feliz ... desde el 7 de setiembre de 1963”. Pero también comenta que el entonces Ministro de Corte Dr. Alberto Mallo le dijo: “Mirá chiquito que ahì en Artigas no se aplican todas las leyes, porque si lo hicieras tendrías que cercar el Departamento con alambre de pùa y declararìas a tuitos presos”.

Analizando la expresión de esa autoridad judicial en aquel entonces estaba diciendo que los artiguenses eran todos delincuentes. Palabras más, palabras menos dijo eso. Y seguidamente Torello cuenta anécdotas de unas compras que anduvo haciendo como lo fue la compra de una máquina de coser marca Singer para su esposa donde menciona a un magistrado local de larga estirpe de funcionarios del Poder Judicial donde hasta en el presente tiene a familiares descendientes trabajando en ese organismo. En una palabra: hasta los funcionarios de la Justicia son contrabandistas. 
Y en el presente considero que todos somos contrabandistas. Y me incluyo. Claro, con el fin de que nuestros pesos rindan es que adquirimos alimentos, ropas, calzados, bienes suntuarios y varios etcèteras en la vecina ciudad.

Hace unos 6 años vino un Fiscal a ejercer en Artigas y se encontró con muchos autos brasileños circulando en nuestra ciudad. Comenzó a cortar cabezas a los usuarios de esos vehículos porque consideraba que eran bienes contrabandeados. Recuerdo que tuvo que intervenir el entonces intendente Pablo Caram quien se reunió con esa autoridad y le habló de la realidad de nuestra ciudad; tanto de los autos brasileros como de los carretilleros que pasan mercaderías por el Rìo Cuareim con sus vehículos con tracción a sangre (caballos).
En el Uruguay el Contrabando está tipificado en el Art. 209 del Código Aduanero (Ley 19.276). Es definido como la introducción o extracción clandestina o violenta o sin la documentación correspondiente de mercaderías del territorio aduanero evadiendo los controles. También dice: que estè destinada a traducirse en una pérdida de renta fiscal o en la violación de los requisitos esenciales para la importación o exportación definitivas de determinadas mercaderías que establezcan leyes o reglamentos especiales aún no aduaneros.

La pena por mencionado delito regulado por el CAROU (Código Aduanero de la ROU) tiene los parámetros de una mìnima de 3 meses de prisión hasta 6 años de penitenciarìa.
Después la norma entra a considerar las agravantes con sus respectivas sanciones.
El Art. 258 del CAROU textualmente dice que comete delito de contrabando y se halla sujeto a la pena de tres meses de prisión a seis años de penitenciaria el que ejecutare alguno de los hechos previstos en el Art. 209 del presente código. Seguidamente dice que si los hechos previstos en el numeral anterior fueren susceptibles de generar una pérdida de renta fiscal superior a 5.000.000 UI, la pena será de dos a seis años de penitenciaría.
Como pueden apreciar habla de pérdida de renta fiscal. Pierde el Estado con el Contrabando. Y los comerciantes uruguayos que pagan religiosamente sus tributos (impuestos, tasas, contribuciones) solicitan una guerra al Contrabando.

Daniel Volpii

Nunca me olvidaré del Presidente Jorge Batlle que diariamente enviaba mensajes de guerra al Contrabando e incluso cuando apareció la Aftosa en Artigas dijo que la culpa era de los contrabandistas de la frontera que pasaban raciones brasileras. Las medidas adoptadas fueron de terror; a via de ejemplo los miles de pollitos BB enterrados vivos porque se suponía que el productor los alimentaba con raciones brasileras. Pero pruebas de ello nunca aparecieron. Una Injusticia con mayúscula.
Tampoco me olvido del entonces Diputado Carlos “Alma” dos Santos quien a los contrabandistas que habìan tomado el Puente de la Concordia en 1998 les dijo: “pueden contrabandear, pero no sean imprudentes”. Les dijo a unos cuantos feriantes que pretendían pasar más de 300 pares de calzados de procedencia brasileña sin pagar ningún derecho de importación.

Me quedo con esas palabras. Está bien que compremos cosas en Brasil, pero seamos prudentes. Muchos artiguenses viven de un kiosco o de un humilde almacén de barrio, y la van llevando, sobreviviendo, porque han sido prudentes y a ellos nunca los van a detener y aplicarles la legislación del Código Aduanero (CAROU). Nunca les va pasar lo que les pasó a quienes fueron formalizados y padecen una cana por imprudentes.

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