Optimismo entre los tabacaleros: buenas perspectivas para la zafra 2026 en la zona de la Guayuvira

Actualidad09/01/2026Redacción Carla de Souza - Nota: Rodrigo NúñezRedacción Carla de Souza - Nota: Rodrigo Núñez
tabaco

El productor tabacalero Leodan Rodríguez destacó que el clima favorable y la calidad inicial del cultivo generan expectativas positivas para la zafra 2026.
La cosecha ya comenzó en la región y se espera una buena producción, con impacto directo en el empleo rural y la economía local.

Un clima que acompaña y genera confianza


En contacto telefónico con Diario La Noticia, Leodan Rodríguez, productor tabacalero de la zona de la Guayuvira, se refirió a las perspectivas para la zafra 2026 y al presente del trabajo en el sector.
“Estamos bastante contentos por el clima. Parecía que iba a venir una sequía, pero empezó a llover y va fluyendo bastante favorable para lo que es la plantación”, señaló Rodríguez, remarcando que las condiciones climáticas actuales permiten mirar la zafra con optimismo.
Según explicó, estas lluvias llegaron en un momento clave y fortalecieron las expectativas de una buena campaña productiva.

Cosecha en marcha desde antes de fin de año


Rodríguez confirmó que la cosecha ya está en marcha y que, incluso, algunos productores comenzaron antes de finalizar el año pasado.
“Se arrancó la cosecha unos días antes de fin de año. Algunos productores habían empezado casi un mes antes, ya secando tabaco”, explicó, dando cuenta de un adelanto en los tiempos habituales de trabajo.
Este inicio temprano permitió comenzar a evaluar la calidad del tabaco en las primeras estufadas.

Calidad del tabaco y expectativas productivas


Consultado sobre las diferencias con la zafra anterior, el productor señaló que, por lo observado hasta el momento, tanto la cantidad como la calidad del tabaco generan buenas expectativas.
“Por lo que se ve en las chacras y en las primeras estufadas, la calidad va a ser buena. Si se logra cosechar todo ese tabaco, los productores van a hacer una zafra bastante bien”, afirmó.
En ese sentido, destacó la presencia de hojas grandes, un factor clave para el rendimiento y el volumen final de la producción.
“Las hojas grandes te ayudan, te dan más kilaje. Si sale una hoja de buena calidad, es favorable tanto para la empresa como para el productor”, explicó.

El mercado y la exigencia de calidad


Rodríguez también se refirió a la situación del mercado, que calificó como positiva, aunque exigente.
“La empresa está ayudando al productor y quiere tabaco, pero quiere tabaco de buena calidad”, señaló. En ese marco, subrayó que el clima cumple un rol determinante para alcanzar los estándares requeridos.
“Para sacar un tabaco de buena calidad tiene que llover cuando tiene que llover. Si se fertiliza mucho y no llueve, se complica. El fertilizante necesita agua para aflojar y que la planta responda bien”, explicó.

La cosecha como motor de empleo rural 


La etapa de cosecha también tiene un fuerte impacto social y económico en la región. Rodríguez indicó que zonas como Guayuvira, Estiba, Piedra Pintada y Tamanduá concentran una alta demanda de mano de obra.
“Se contrata mucha gente para la cosecha, porque casi todos los días necesitás personal”, comentó. En muchos casos, grupos de jóvenes de centros poblados cercanos se organizan para trabajar por jornadas.
“Se juntan siete u ocho gurises y salen a cosechar. Es una changa que mueve bastante y hace que siempre entre plata”, destacó.

Jornales y condiciones de trabajo


En cuanto a los jornales, Rodríguez explicó que el monto varía según la demanda y la necesidad del productor.
“Más o menos anda en mil quinientos pesos las ocho horas”, señaló, aclarando que algunos productores pagan un poco más cuando necesitan cubrir puestos con urgencia.
También explicó que quienes plantan menos superficie suelen trabajar con mano de obra familiar y contratan personal externo solo en momentos puntuales.

Disponibilidad de trabajadores: una realidad desigual 


Consultado sobre la disponibilidad de mano de obra, Rodríguez reconoció que sigue siendo un tema complejo. Si bien hay jóvenes que encaran el trabajo, no siempre se logra cubrir toda la demanda.
“No son todos, no vamos a generalizar. Hay gurisada que encara y trabaja, pero también hay gente que no quiere”, expresó. Según indicó, en muchos casos las condiciones climáticas y el esfuerzo físico influyen en la decisión.
“Muchas veces hay trabajo, pero no todos quieren. El sol es bravo, pero el que encara se lleva su jornal todos los días”, afirmó.

Expectativas positivas para la zafra 2026


Pese a los desafíos, Rodríguez se mostró confiado en que la zafra 2026 será positiva si el clima continúa acompañando.
“Si se mantiene así y se puede cosechar todo, va a ser una zafra buena para todos”, concluyó.

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