Alfredo Fros: “El ovino tiene una nueva oportunidad para aportar valor al establecimiento”

Entrevista al Presidente del Secretariado Uruguayo de la Lana.

Agro 05 de diciembre de 2023 Por Pablo Antúnez
OVEJAS

Alfredo Fros, es Presidente del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) y productor agropecuario con una vida dedicada al ovino. Más allá del pesimismo generado por transitar un año difícil para la comercialización de algunos rubros, marcó los avances y pidió a los productores encarnerar sus ovejas y que se preparen para enfrentar las oportunidades que vendrán. “Reconocemos la situación en la que estamos, las debilidades y amenzas, pero nos focalizamos en las fortalezas y oportunidades”. La oveja volverá a tener una nueva oportunidad tras la sequía de poder sacar adelante a los establecimientos, en una primavera que está aportando mucha cantidad de forraje.

-El 2023 fue un año difícil para el sector ovino por una coyuntura de los mercados internacionales y otros factores. ¿Cómo ve hoy al rubro ovino?

-Siempre intento ver las cosas como positivas, pero hay que reconocer la complejidad en la que está el rubro ovino. Se habló que en carnes hay que hacer muchas cosas y se están haciendo, pero nos tocó vivir un momento donde hay una sobre oferta global que es histórica, con bajos valores. Por más que se haya trabajado y se trabaja, nos pega duro y no sabemos cómo competir contra eso. Si vemos lo positivo, en otros momentos estábamos preocupados porque no había precio por las lanas y no se hacían negocios. Hoy si bien la lana no recibe los valores que todos esperábamos, hay ventas, hay finuras que hoy tienen un valor. Creo que para el productor es mucho más difícil tener un producto que no pueda vender, que el tener que validar el valor que tiene. Se vendieron muchísimos lotes de lana, sobre todo algunos que estaban más trabados por sus finuras. Reconocemos la situación en las que estamos, las debilidades y amenazas del rubro, pero nos focalizamos en lo que son oportunidades y fortalezas.

-En mayo participó de la misión oficial a China junto al Ministro Fernando Mattos y mantuvo reuniones con Cosco y su subsidiaria Chinatex. ¿Se logró avanzar en los plantes en esta segunda misión oficial, ahora encabezada por el Presidente Lacalle Pou? ¿Qué dejó la reunión que tuvo con el Ministro Mattos esta semana?

- Hay que ver todo el proceso que comenzó en mayo, con un esfuerzo del Ejecutivo y de las instituciones. En conjunto con el Ministro Mattos, en la misión a China se planteó que había un stock importante de lanas (de finuras medias y gruesas), que históricamente las comercializaba Uruguay en China. Mostramos cómo estaba compuesto ese stock y se lo ofrecimos. Hubo un pedido especial de atendimiento porque éramos conscientes que a nivel global estas lanas estaban estoqueadas. También le preguntamos si era un tema estructural o coyuntural. Nos trajimos la información de que era estructural, porque China estaba cambiando su matriz y estaba demandando otras lanas. Al día de hoy, tras la última misión oficial, lo estructural se mantuvo y China volvió a remarcarlo. Mirándolo desde el punto de vista del proceso, en mayo hicimos un pedido que fue recibido y quedó en agenda. En esta última misión oficial y lo mencionó el Ministro en la nota de Rurales El País, la empresa Cosco y su subsidiaria Chinatex, está estudiando ese pedido y ahora Cosco planteó una oportunidad de avanzar en algo posible. Uruguay logró posicionarse en China como uno de los países con mayor status comercial y tuvo el mismo reconocimiento que tuvimos del gobierno Chino en mayo, que nos decían que hay un gran respeto por la historia de comercialización de lanas que tiene el Uruguay y sus empresas. Hoy tenemos una oportunidad. Hay que hacer más análisis, saber cómo está compuesto el stock hoy ver cómo avanzamos. También hay que ser respetuoso de los productores y por cómo están pasando, hay una elevada sensibilidad. Estamos deseosos de comunicar cosas buenas, pero precisamos que las cosas sucedan. Estamos trabajando para eso y esperamos en breve tener cosas más concretas para poder comunicar.

-¿Qué aprendió el sector?

-El stock almacenado ya tiene esos micronajes, pero la composición de la majada y la lana que está hoy cambió. El productor entendió el mensaje del mercado y está yendo al producto de mayor valor que pide la demanda. La composición de las lanas uruguayas es muy diferente a cuando comenzó a gestarse ese stock.

-El stock ovino volvió a caer ¿fue menor a lo esperado esa baja?

-Estuvimos muy preocupados hasta llegar a la presentación de los números de la Declaración Jurada de Dicose. Bajamos un poco, pero en lo previo se estimaba que la caída del stock podría haber sido mayor. Vemos con buenos ojos que no fue tal esa baja. Dentro de este escenario, el SUL trabaja con todas las instituciones en forma articulada, con un apoyo importante del Ejecutivo, buscando mercados y salidas para los productos del rubro ovino, siendo conscientes del escenario en que estamos, pero de alguna manera, tenemos que hacer ese tremendo esfuerzo para que las ovejas se encarneren.

-¿Por qué?

-Entendemos que a mediano y largo plazo el rubro tiene una oportunidad porque hay una demanda por esos productos naturales, sea carne o textiles, por un compromiso del consumidor con el medio ambiente y con el cuidado del planeta. Necesitamos que cuando eso se de estar preparados. Entendemos la lógica que aplica el productor porque somos productores, pero dentro de las realidades, reconocemos la situación por la que pasa el rubro ovino pero tenemos que estimular para que las ovejas se encarneren y que se aplique la tecnología que está al alcance para cuando seguramente llegue un momento mejor Uruguay esté posicionado con una buena producción en este sector.

-En los primeros meses del año hubo una alta faena de ovejas ¿puede asociarse con una liquidación de stock?

-Pienso que estamos lejos de eso. Esa fue una pregunta recurrente en abril y mayo. Es que hubo una venta importante de ovejas, principalmente en la zona centro y centro sur del Uruguay. La fortaleza de la oveja como especie, en momentos críticos como la seca, le jugó en contra, porque en esa zona la sequía pegó fuerte, la oveja estaba gorda y con muy buen estado, valía mucho más de lo que vale ahora y se vendió. El productor en la decisión de bajar la carga de sus campos y ante la necesidad de hacer caja, aprovechó ese buen estado corporal y la comercialización fluida con destino a faena, la caja que precisa su establecimiento la hizo con el ovino. Esa es una decisión válida, hay que entender el momento. Si miramos los números, esa tendencia no se mantuvo a lo largo del año. Si fuera una liquidación de stock se hubiera mantenido durante todo el año y hoy estaríamos con unos números muy altos de faena de hembras. Por otro lado, hay una faena alta de corderos que es muy buena.

-Uruguay tiene menos ovinos, pero continúa la tendencia a una especialización del rubro ovino ¿todavía queda mucho por hacer a través de las certificaciones para agregar valor?

- Cuando vamos a productos de más valor, donde hay un consumidor que está dispuesto a pagar más, tiene la lógica por el producto que se puede generar con esa materia prima, pero hay que reconocer que el mundo tiene un mayor compromiso con el medio ambiente, con la forma de trabajo y otros atributos del producto. En la medida que vamos a productos de mayor valor, hay que asegurar cosas en el proceso y luego certificarlas. Si nos diferenciamos como país y mostramos a Uruguay como una nación que hace las cosas diferentes, que tiene manuales de producción, que respeta el bienestar animal, la mano de obra, los recursos naturales, etc., hay mucho para avanzar.

-Este año el SUL presentó junto a una empresa neozelandesa (Oritain) la posibilidad de una nueva certificación, esta vez usando tecnología forense. ¿Cómo se evalúa?

-Esa posibilidad utiliza tecnologías con rigor científico y prueba que esas lanas son producidas en Uruguay e incluso se puede determinar la zona en la que fueron producidas. La huella química permite trazarla hasta la región donde fue producida. Hay mucho para avanzar en certificaciones y seguramente no tengan marcha atrás porque ese consumidor final está muy preocupado por la forma de producción, por el trabajador, por el respeto al bienestar animal y el ambiente. Es una oportunidad para agregar más valor. Hay que seguir trabajando en ese sentido, en el marco de un mercado libre, en la medida que esté la demanda y las exigencias. Luego el productor elegirá a qué valor quiere vender y si está dispuesto a hacerlo.

-¿Cuáles son las metas del SUL para 2024?

-Nuestra misión es promover la producción ovina y trabajar para que el rubro y nuestros productores sean rentables. Eso se hace en el marco de un trabajo de articulación con toda la cadena.

- Los números muestran que el ovino es rentable ¿cómo lo ve?

- El SUL tiene mucha información para brindar de su sistema y sus números, pero se invitó al Instituto Plan Agropecuario y Fucrea para que mostraran sus números en la Jornada del Cicoma. Todas las exposiciones daban un resultado parecido y en un momento complejo de la ganadería, en ese análisis de los números, mientras que en el vacuno daban cero, se demostró que el ovino defiende el establecimiento. Las empresas que tenían ovinos, en la medida que iban a cargas de 1,5 y 2 ovejas por hectárea, terminaba dando que con esas ovejas productivas, cuando más fina era la lana más positivo era el ingreso de capital.

-¿Hoy hay una nueva oportunidad para la oveja pasada la sequía?

-Si vamos hacia el norte hay muchos campos con una primavera espléndida y con un exceso de forraje, Fucrea presentó que hay una oportunidad ahí incrementando la cantidad de ovinos. Si ese forraje se ataca con una unidad ganadera el costo será de US$ 700 y con una unidad ovina el costo no supera US$ 300. En un momento complejo para todos los rubros, donde nuestras empresas están con los números bastante disminuidos, esos sistemas con ovinos estarían haciendo a las empresas más rentables y mejorando el ingreso, en la medida que lográbamos un producto mejor. Es un mensaje fuerte, una oportunidad, respetando la libertad de los productores. La información y la tecnología está. En un entorno pesimista, surge una tremenda oportunidad para el rubro ovino que es protagonista de muchas empresas.

Consumo de carne ovina crece 140% en lo interno

Hay un trabajo permanente entre SUL e INAC para fomentar la promoción y el consumo de carne ovina. ¿Se logró incrementarlo en lo interno?

-Analizando las carnes se ven números negativos y por ahí abajo un 140%. Ese es el aumento interno en el consumo de carne ovina y eso queda apagado por el contexto, por la complejidad global y los valores. Estamos trabajando con toda la institucionalidad en la promoción y buscando un aumento mayor en el consumo de carne ovina, así como recorriendo diversos caminos para destrabar la comercialización de lanas. Creo que cuando hay un trabajo fuerte, cuando se es responsable del uso de los fondos, no se superponen y tratamos de generar propuestas. Hay muchas cosas que no se ven, como el aumento del consumo interno de carne ovina o marcas de carne que hoy están en la góndola. Está claro que hay que trabajar mucho más y que para el SUL es fundamental hacerlo.

-¿Y mirando hacia el exterior?

-Sería lógico pensar que en el momento que cambie un poco el escenario, las acciones que está haciendo Uruguay en China, en algún momento vendrán las mejoras para el rubro.

-¿Cómo ve el corto plazo para el rubro ovino?

-En el corto y mediano plazo es clara la demanda que tendremos por los productos naturales y por productos que cuenten con los atributos que le damos en Uruguay por nuestra forma de producir. Necesitamos que los productores, encarneren sus ovejas y se enfoquen en las oportunidades y fortalezas, logrando ver dentro de eso los negocios.

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